(y que de repente, dejé de sentirlo)
La verdad es que me gusta recibir a las
visitas bien.
Trato de colocar la casa, de limpiarla y todo eso. Pero en esta
caja de cerillas medio rota (pillad la metáfora) está complicado.
Así que cuando ví la promoción de
Atrápalo “El trato” que básicamente consistía en que podías reservar unas vacaciones, noche de hotel o whatever (me encanta esta palabra, resume tanto) y pagar al volver, lo que creyeras que tenías que pagar, no dudé y me puse a buscar algo que me interesara. Cual fue la casualidad que había una noche de hotel en Praga…así que lo intenté, y fue mía, aunque nunca recibí un email de Atrápalo con los datos de la reserva...ahí Atrápalo cometió un error desde mi punto de vista.
El lunes fuimos hacia allí. El elegido era el
Hotel Barceló Old Town, en pleno centro (lo que después de estar un mes en la periferia, se agradece bastante). Antes de llegar les escribí un e-mail para ver si mi reserva apara el Hotel Barceló Old Town era correcta, y así fue.
No

s recibieron con cava al hacer el check-in y en la habitación nos esperaban queso, uvas y palitos de pan junto a una cama grande, un baño más grande aún y todo limpio limpio limpio (lo obvio en un sitio así, hablamos de un hotel Barceló, pero…creo que empezais a daros cuenta de que deficiencias tengo donde vivo xD).
Estaba pensando en
romper mi huchita de cerdo, porque el Barceló Old Town Praha lo merece.
Además, estábamos justo detrás del ángel que hay en la fachada, con vistas a una calle preciosa (Celetna). No se puede pedir mucho más.
Fuimos a comprar unos regalos a Swarosvki, de esos gordos para épocas importantes, ya que hay una tienda en la misma calle en la que se encuentra el Barceló Oldw Town. Yo sólo quería que me hicieran la pelota, me hacía gracia, que para cualquiera serán cuatro duros, pero, aunque es mucho más barata que en España, para mí era un dinerillo importante.
Y volvimos a la habitación a dejar las compras. Cuando yo estaba en
mi estado natural veraniego empezamos a escuchar ruidos y
la puerta se abrió de par en par para dejar entrar a una pareja.
Cierran la puerta..y pocos minutos después vuelven.
Llamo a recepción para quejarme y me dicen que ya lo saben O_o.
Un cuarto de hora después…sí, intentan abrir de nuevo (esta vez estaba puesto el seguro, y aunque tenían una tarjeta correcta, no lo consiguieron)
Como me pareció una cosa muy grave para un hotel de esa categoría (un Barceló Premium), bajé a recepción a poner una queja para que quedase clara mi opinión. No he recibido
disculpas ni explicaciones de ningún tipo más allá de un "lo siento" poco creíble y la verdad, me parece una vergüenza…cuando viajas, sueles tener dinero, documentación y mil cosas importantes en la habitación. Nosotros estábamos dentro en ese momento, pero ¿Y si no hubiésemos estado?