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viernes, 16 de abril de 2010

Egipto I: Luxor, antigua Tebas

Mi primer día empezó suave, y es que sólo nos levantamos a las 4 de la mañana. Es lo que tienen los viajes organizados, que eres un pequeño borrego que actúa según lo marcado.
Estábamos en Luxor, antigua Tebas.

Luxor creció alrededor del Nilo. Así, encontramos al este los templos de culto por ser el punto desde el que sale el Sol, la vida, y al oeste los templos funerarios (oscuridad, muerte)

Colosos de Memnon
Empezamos la visita por la orilla occidental cruzando el Nilo aún de noche en una lancha no muy estable para ver los colosos de Memnon. Representan al faraón Amenhotep III (ya desde ahora pido perdón por las meteduras de pata en el grafismo de algún nombre), cuyo complejo funerario presidían. El templo, que ocupaba 35 hectáreas, ha desaparecido en la actualidad entre terremotos, crecidas del Nilo y demás adversidades. Los colosos en sí tampoco se encuentran en muy buenas condiciones, todo hay que decirlo.
¿Y por qué se llaman de Memnon si son la imagen de otra persona? Pues por la costumbre de los griegos de rebautizar todo en Egipto. Resulta que la estatua derecha emitía un sonido al salir el sol ya que tenía unas grietas producidas por un terremoto, que al calentarse “cantaban”. Se decía que el coloso representaba a Memnón, mitológico hijo de la Aurora, que saludaba a su madre cada mañana.
En Luxor hay varias empresas especializadas en viajes en globo, como podéis ver. Yo no tuve la oportunidad de hacerlo, pero quien ha sobrevolado el Nilo al amanecer me ha dicho que es espectacular (eso sí, id preparando bastantes euros…entre 50 y 100 según regateéis)

Seguimos hasta el templo de Hatshepsut.
Hatshepsut tiene una historia bastante complicada. Hija y nieta de faraones, se casó con su hermano Tutmosis II, con quien tuvo una hija. Tutmosis murió muy joven, dejando sólo un posible candidato al trono: Tutmosis III, hijo de una de sus concubinas y por lo tanto, sobrino e hijastro de Hatsheptsut, y hombre, que es lo más importante de toda esta historia.
Como gran esposa, Hatshepsut asumió la regencia del país hasta que el niño pudiera ser faraón. En el Egipto antiguo no existía el término faraona, si no que se utilizaba reina para denominar a las soberanas mujeres (que alguna había). Yo insistí en que en España faraona es un término que sí se puede usar, o si no, que se lo digan a Lola Flores.
El caso esque Hatshepsut acabó convirtiéndose en faraón, dirigiendo el país en conjunto con su sobrino (pero su poder era superior) Para ello adoptó aspecto masculino. De hecho, en sus estatuas la podemos ver ataviada con ropa de hombre (faldones, no vestidos) tocado masculino en lugar de peluca y barba postiza. No obstante, no se trataba de un hombre transexual ya que según he entendido, vivió como una mujer.
Además, para conseguir apoyos para acceder al trono, Hatshepsut hizo creer que su verdadero padre no era Tutmosis I, si no Amón lo que la convirtió en una figura sagrada (y es que inteligente, era bastante)
En sus últimos años de reinado, murieron varios de los mayores apoyos de la reina, así como la hija que tuvo con Tutmosis II, lo que forzó su retiro, muriendo totalmente sola. Hay quien cree que estas muertes fueron fruto de un golpe de estado de Tutmosis III pero lo cierto es que lo único demostrado es que tras la muerte de la reina, el nuevo faraón destruyó muchos de sus templos y estatuas.
Si queréis más información sobre esta mujer, la tenéis aquí y aq. Además, en el Metropolitan de Nueva York hay una sala dedicada a ella.

Hatshepsut mantuvo una fuerte relación con el arquitecto de la corte, Senemut, quien construyó su templo funerario, conocido también como “sonrisa de la reina”.

La entrada al recinto vale 15 libras egipcias (LE). Antes de subirte al trenecito que te acerca al templo, se pasa por un pequeño centro de interpretación en el que hay una maqueta del templo original y fotos del conjunto a lo largo de los últimos años, y es que cuando fue descubierto estaba tapado por la arena y además, medio en ruinas (fue convertido en un convento copto (de cristianos egipcios)). En realidad, en el recinto había otros dos templos (el de Tutmosis III y otro de Mentuhotep) pero la expedición de arqueólogos polacos solo ha reconstruido el templo de la reina.

La terraza de columnas cuadradas es la entrada al pórtico del nacimiento, donde se cuenta la historia de la concepción de Hatshepsut como hija de Amón y las capillas de la diosa Hathor (diosa vaca, de la fertilidad) y de Anubis. En los relieves también se pueden ver imágenes que representan la expedición al país de Punt (Somalia en la actualidad). Un detalle: la reina de Punt, que parece muy obesa, en realidad sufría elefantiasis.
Es un templo innovador en la arquitectura egipcia, y a mí fue uno de los que más me gustaron, con diferencia.

Valle de los Reyes
Aquí están enterrados la mayoría de los faraones del Imperio Nuevo en tumbas escavadas directamente en piedra. La entrada para 3 tumbas (a elegir entre las más o menos 40 que estén abiertas de las 62 que hay) vale 40 LE con carnet de estudiante (el doble, como en todo Egipto, sin él) Para ver la de Tutankamón hay que pagar entrada extra…hay que valorar hasta que punto merece la pena hacerlo, porque murió muy joven y esto se traduce en una tumba con poco decorado, ya que éstas eran construidas durante la vida del faraón, y al morir el rey, los artistas solo disponían de los 60 días necesarios para el embalsamamiento del cadáver para terminar de decorar las paredes. Terminado este tiempo, se enterraba el cuerpo y se cerraba la entrada para siempre (o hasta que a algún egiptólogo o ladrón de tumbas le daba por abrirla…)
Está prohibido hacer fotos en todo el recinto, pero hay muchas en Google :)
Es un desierto de piedra caliza, así que además de por cuestiones térmicas, si se os ocurre llevar pantalón largo (mi idea inicial, de la que terminé desistiendo aunque si conservara la manga larga) que no sea negro, porque acabará blanco con el polvillo que cubre todo el valle.

Templo de Luxor.
Para llegar al templo de Luxor hay que cruzar de nuevo el Nilo.
Éste templo está junto al río, en el mismo centro de la ciudad.
Entramos por la avenida de las esfinges, que antiguamente unía el templo con el de Karnak, y es que el templo de Luxor jugaba un papel muy importante en la fiesta de la llegada del año nuevo. Resulta que Amón, dios supremo, vivía durante todo el año en el templo de Karnak…y al llegar año nuevo, era llevado en su barca a Luxor para que se acomplara (que era como les gustaba llamar al coito por aquel entonces) con su esposa Mut. El acto duraba 24 días, con sus 24 noches, por lo que mejor me abstengo de comentar que opino de la gran virilidad del dios.
Lo más curioso de todo esto es el origen de la celebración…y es que Amenofis III, quien empezó a construir el templo, era hijo de una esclava. Como un faraón no podía serlo si no tenía sangre real, inventó que era hijo del dios Amón que había inseminado así a su madre. ¿No os recuerda a ninguna otra historia con palomas de por medio?
Ramses II añadió al templo 2 colosos (y es que Ramsés era un señor que se quería mucho a sí mismo) y dos obeliscos. Uno, seguro que muchos lo habéis visto: es el que Champollion se llevó a Francia y ahora está en la plaza de la Concordia, en París, el otro, todavía sigue en Luxor.
La entrada al recinto vale, con carnet joven, 35 LE.
Una vez dentro, vemos que en el terraplén del templo hay una mezquita, que incluso fue ampliada cuando en los sesenta, los arqueólogos se fueron de vacaciones (lamentablemente, es algo que ocurría en muchos templos…total, había más).
Un detalle que me encantó fueron los capiteles, y es que aquellas columnas a las que ilumina más el sol a lo largo del día están coronados por flores de papiro abiertas, mientras que a aquellas que están más tiempo en penumbra, las decoran flores de papiro cerradas







Templo de Karnak
Es fácil llegar en una de las muchas calesas que se te acercan en Luxor. Eso sí, ni de coña les digáis que os esperen, porque el precio subiría considerablemente y la zona de la salida del templo está plagada de taxis y calesas tiradas por caballos, así que no sería difícil encontrar una para volver.
El templo e Karnak es el lugar en el que vivía el dios Amón durante todo el año, servido por el faraón que contaba con la ayuda de 8000 sacerdotes para realizar su trabajo.
Tras pagar las 30 LE de la entrada, nos espera un complejo enorme, en el que muchos faraones se encargaron de dejar su nombre grabado añadiendo nuevas salas y templos (y destruyendo lo que había hecho el anterior...todo hay que decirlo)
La sala hipóstila (de las columnas, 134 para ser más concretos) es sencillamente, impresionante y para mí destacó por encima del resto de salas, templos y santuarios de barcas sagradas. El tamaño de las columnas es increíble y es que se dice que sobre cada una de ellas podrían colocarse 50 personas... Pese al mal estado en el que se encuentra, aún algunas mantienen los colores en los grabados y resulta fácil imaginar la sala hace miles de años.
Junto al lago sagrado de los sacerdotes está la escultura del escarabajo sagrado: Jepri, el sol de la mañana. Dicen que dar 7 vueltas a su alrededor da suerte, aunque también depende de lo que desees (amor, estudios, etc) se recomienda hacerlo otro número de veces. Yo, como nunca se sabe, dí mis 7 vueltas bajo un sol abrasador (y es que no miento si digo que, hasta entonces, nunca había sentido tanto calor en mi vida...normal que hubiese varios síncopes a nuestro alrededor)

18 comentarios:

  1. Vaya pedazo de viaje!!! Hasta ahora, yo sólo lo he vivido a través de la literatura, pero no descarto que algún día, quizás... pueda vivirlo en primera persona.
    (Gracias por compartirlo)
    ;)

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  2. Me has matado! He llegado ante la negativa de venir de Griselda, y jo, más me valía no estar por aquí también. Qué bonito todo, me encantaría conocer Egipto, es uno de los primeros sitios a los que iré cuando tenga posibles. Muy interesante el post, y unas fotos chulísimas. ¡Te sigo!

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  3. Joer qué envidia das cabrona!!! jejeje

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  4. aaaaaaaaaains... egipto... lo sigo diciendo, yo IRE a Egipto, en algún momento de mi vida xD

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  5. Quizás un día pueda hacerlo....
    Es uno de los viajes que me gustaría hacer.Mientras los vivo a traves tus ojos.

    Besitos

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  6. Hice este mismo viaje que tú...y estoy disfrutando de recordar por lo bein que lo cuentas. Un beso

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  7. quiero ir a Egipto, vale? jajajajaja jopeeeeeeeee qué chulo!

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  8. Muy interesante tu entrada ;) Las historias de los egipcios no dejan indiferente a nadie. Un besico!

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  9. Veo las fotos y es para quedarse sin aliento. Cuando veo la arquitectura egipcia ó romana siempre pienso lo mismo: antes, sin grúas, ni estudios geotécnicos del terreno y demás zarandajas, las construcciones duraban muchísimo y ahora, una brisilla de nada y ya se están cayendo las baldosas de las fachadas.
    Como todos tus post de viajes, una vez más interesantísimo. 1 besiño

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  10. Joer,si que has aprovechado si..Mi hermana y mi cuñado fueron hace poco y se recorrieron más o menos como tu....Mi hermana se puso mala por una especie de bicho que se le metió dentro,pero ya está bien aunque lo pasó mal ehhh..
    Un besazo y preciosas fotos¡¡¡

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  11. ¡¡Qué fotos más chulas...!! viajar y conocer otras culturas es apasionante...
    ME ha encantado tu entrada.
    Besos.

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  12. ¡Que pasada! Tengo unas ganas de hacer ese viajeeee! Fu! Aunque en mi lista, de preferencias aún le quedan 3 por delante...pero, viendo post como este, me dan ganas de adelantar un poco su posición!

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  13. Qué chulada! Debe ser el típico lugar en el que te sientes como si estuvieras en una película cuando miras a tu alrededor...
    Besotes!!

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  14. Egipto ... mi viaje pendiente!!!

    y ahora a soplar para que se vaya la nube.... que mñn me voy para Spain!!!

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  15. Jo, que envidia, es un viaje que siempre quiero hacer, pero soy una miedica y no lo hago... en finss! Me alegro que lo hayas disfrutado.

    Muy bonitas fotos!

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  16. Claaaaaaaro, tu dando envidia... :P:P:P

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  17. ¡Qué recuerdos me trae tu historia! Han pasado cuatro años pero yo hice casi lo mismo que tú... ¡Y cómo me gustaría volver!
    Felicidades por el blog y un beso de peluche ;-)

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  18. "...por lo que mejor me abstengo de comentar que opino de la gran virilidad del dios" AAAJAJAJAJA
    Madre mía XD
    Voy a ir apuntándome todo lo que digas. Y me pondré a dar vueltas alrededor de la escultura del escarabajo, que nunca se sabe. Lo mismo me como la arena en la vuelta 3, pero por probar...

    Genial la entrada, Nebu.

    Besotes.

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