Últimamente paso una época bastante consumista. Bueno..más que consumista digamos que quiero consumir pero no lo hago. Por la parte presumida, tengo en mente toda la ropa que he visto y que podría caer cuando vaya a comprar en serio. Y un par de tipos de calzado.
INCISO---La verdad es que a mí no solía gustarme ir a comprar. Mi madre me decía "Vamos de tiendas, que necesitas ropa" y yo, después de ver que no me gustaba nada de lo que había me decidía por el mal menor. Seguramente, influya en este cambio, a parte del convencimiento de que no puedo ir de compras porque tengo que estudiar, la frasecita que cada poco mi madre suelta, como quien no quiere la cosa, y que habrá terminado por calar en mi subconsciente sin que me haya dado cuenta
"Hija, que poco femenina eres". Ahora supongo que me imaginareis como un chicote, basta, con barriga cervecera y bigotillo más que incipiente. Una suerte de Homer Simpson, pero con pelo largo y 5 dedos. Y nada más lejos de la realidad, pero las madres...ya se sabe (los lectores del blog que me conocen pueden corroborarlo...por favor, hacedlo, que me temo que lo que acabo de contar no hará bien a mi escasa reputación
)---FIN DEL INCISOPero sin enrollarme, lo que tengo en mente desde hace tiempo, son las preciosidades de las que os voy a hablar. Los
Giant Microbes. Los descubrí en una página española, en la que la selección era bastante menos amplia, pero ya ahí me enamoraron. Son microbios (ahora también hay células corporales y algún que otro parásito macroscópico) aumentados una barbaridad desde su tamaño real, hasta convertirse en peluches de unos 10-15 cm.
Está el virus que provoca la varicela, el prión de las vacas locas (aunque no sea exactamente un microbio, ahí está con su estampado vacuno), el simpático
Treponema pallidum, rosita y con un increíble parecido a la cola de un cerdo, lo que le hace tan irresistible que hasta te olvidas de la sífilis, y muchos otros más.
Pero mi preferido, sin lugar a dudas (aunque hay un par de ellos a los que tampoco le haría ascos), es este:
Rhinovirus, o virus del resfriado común vaya. No me diréis que es feo. Con esos ojazos negros y el bonito azul eléctrico. Ays!! ¡que ganas de achucharlo en las frías noches de invierno! Aunque se me ocurre que tampoco quería mal, junto a un par de sus amiguitos infecciosos decorando la luna trasera de mi futuro coche. También hay un plagio de este querido bichillo, de un tono rosa-malva y con unas pestañas postizas que pa qué. Demasiado parecido a una Barbie para mi gusto.
Que conste que no he hablado de estos peluches para hacer publicidad. Por desgracia no tengo ningún tipo de convenio con la empresa, así que sigo esperando que algún alma caritativa me los regale (Vaaaaaaaale, los puedo comprar yo, pero no sé...perderían parte de su gracia). Al principio me miraban raro, pero no se puede negar que son adorables...además, ¿Qué esperaban de alguien a quien le parece precioso
Yersinia como nombre para una niña ?