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viernes, 30 de agosto de 2013

Medias verdades sobre la donación de médula ósea

(Click para saber más sobre el proceso de donación de médula e inscripción en el registro, dudas más frecuentesdonación de sangre de cordón)

En los últimos meses, favorecido por la facilidad que dan las Redes Sociales para moverse, se ha escuchado mucho sobre unas cuantas campañas buscando donación de médula para una persona en concreto.
Lo he dicho muchas veces (Y se intuye en mis artículos sobre el tema), pero no está de más repetir que soy la primera que defiende la donación de cualquier tejido u órgano. Eso sí, siguiendo siempre los principios de altruismo y gratuidad.
Sin embargo, en las páginas de Facebook y distintos tweets relacionados con la iniciativa se dicen cosas con las que no estoy  de acuerdo, que pueden resultar confusas y cuya divulgación, por estar bastante sensibilizada con el tema, me escuece, por lo que querría aclararlas.

Acude a tu centro de donación más cercano y di que quieres donar para X
Si bien cuando una persona necesita médula se busca entre sus familiares más cercanos en primer lugar, se hace por una cuestión de genética. Saliendo de hermanos-padres-hijos, las probabilidades de encontrar un donante compatible son de menos del 5%, por lo que no resulta práctico tipar (es decir, comprobar si la médula sería compatible) a personas más alejadas. 
Precisamente por este motivo, el REDMO (Registro Español de Donantes de Médula Ósea) y los demás registros a nivel mundial con los que está en contacto han resultado muy útiles, ya que una vez inscritos en ella resultamos accesibles para cualquier persona que pueda necesitarnos a nivel mundial. 
Hace poco, la ONT emitía un comunicado al respecto al que puedo añadir más bien poco.

Donar médula es solo un pinchazo
Sí y no. La inscripción en el registro SÍ consiste en un analísis de sangre y en la presentación de un formulario con nuestros datos, pero de hacerse efectiva la donación estaremos ante un proceso algo más complicado, bien sea por donación de sangre periférica o por aspiración de médula ósea.
En este vídeo de la Fundación Josep Carreras se ve de una forma muy gráfica el proceso de donación a partir del minuto 5:40 (en los minutos anteriores del vídeo hay una introducción sobre la necesidad de médula de donante, condiciones y demás):




¡Hazte donante! Hay muy pocas posibilidades de que te llamen y siempre puedes echarte para atrás
Esto sí que es verdad, no vamos a engañarnos. Existe una probabilidad de 0.2% de que seas compatible con alguien,  pero no deja de ser un tanto hipócrita apuntarse en el registro de donantes con la esperanza de no donar nunca, ya que al inscribirse se adquiere un compromiso, que si bien es cierto que se puede revocar, debería ser bastante firme. 

Al fin y al cabo, si las cosas no se tienen claras quizá sea mejor meditar la decisión un tiempo más, informarse sobre las dudas que pudieran surgir y actuar en consecuencia.

Hay que ser poco solidario para tener miedo a un pinchazo
Pues mira, no. Una de las bases de la donación es precisamente su voluntariedad, y este tipo de comentarios presionan a los futuribles donantes, lo que puede llevarles a inscribirse sin ser totalmente libres al tomar esa decisión. Es cierto que hoy por hoy el proceso de donación de progenitores hematopoyéticos es seguro y en la mayoría de los casos supone únicamente molestias para el donante pero no debemos olvidar que no deja de ser su cuerpo y si no se quiere hacer...pues eso, no se quiere. 

Además, si por el motivo que sea no se quiere o puede donar médula, existen otras formas de colaborar con las personas con enfermedades hematológicas, por ejemplo, económicamente con la Fundación Josep Carreras, encargada del registro en España que también lleva  a cabo otras inciativas como el mantenimiento de pisos para familiares durante el tratamiento, que puede ser largo y en centros alejados de la residencia del paciente, o donando sangre de forma periódica. 

sábado, 9 de julio de 2011

El zumo que descontroló el Sintrón a Felisa

Felisa tiene 55 años y una válvula cardiaca mecánica. Cada 15 días acude a su centro de salud para hacerse la "prueba del Sintrón". Su doctor le ha dicho que en la última extracción el INR* ha salido un poco bajo, así que habrá que aumentarle la dosis. Lleva tiempo en tratamiento y resulta extraño este cambio, por que su médico le pregunta si ha tomado algún medicamento a parte de la medicación para el colesterol, que tiene un poco alto, o ha hecho algún cambio en su estilo de vida.
Jacinta responde extrañada que no ha tomado ningún medicamento y que únicamente, ha adelgazado bastante desde que sigue una dieta rica en antioxidantes que leyó en una revista, bebiendo té verde en lugar de agua y desayunando zumos de perejil, apio y espinacas.

En 1929, Henrik Dam estaba en su laboratorio de Copenhague investigando el efecto de una dieta pobre en colesterol cuando sus pollos de laboratorio comenzaron a desarrollar hemorragias. Al añadir de nuevo colesterol a la dieta, totalmente purificado, las hemorragias seguían.
Acababa de descubrir que había una sustancia grasa, desconcida, que claramente tenía efecto sobre la coagulación sanguínea: la vitamina K, de koagulation.

Después de este descubrimiento puramente casual (bendita serendipia) se tardó bastante tiempo en descubrir qué papel en concreto realizaba dentro de la coagulación sanguínea. Hoy se sabe que actúa como cofactor del enzima que sintentiza una serie de factores de la coagulación (II o trombina, VII, IX, X).
Explicar la cascada de la coagulación en un solo post es algo complicado, y más cuando hay lectores a los que os importará poco o nada, pero el resumen es que un factor activa al siguiente como si fuera un castillo de dominó por lo que si fallan algunos, difícilmente se puede llegar a formar un coágulo y frenar la hemorragia.

Esa es la base del mecanismo de acción de uno de los fármacos más utilizados en nuestra sociedad: el acenocumarol, conocido por su nombre comercial, Sintrom.
El Sintrom actúa inhibiendo la acción de la vitamina K y por lo tanto, impidiendo que esta actúe en la formación de factores de la coagulación y en resumen, impidiendo la formación de un coágulo sanguíneo.

Pero volviendo a los desafortunados pollos de Dam , la vitamina K se ingiere con la dieta. Mientras que un déficit de vitamina K se manifiesta con hemorragias, en el caso de un individuo sano que toma un exceso de alimentos ricos en vitamina K es posible que no se noten cambios, pero en alguien medicado con acenocumarol, una vitamina K alta hace que la inhibición provocada por el acenocumarol no sea suficiente, es decir, anula en parte sus efectos.
Alimentos ricos en vitamina son las verduras de hoja verde oscuro (col rizada, espinaca, acelga...) cereales, huevos, té verde o las bayas de goji.

Muchas veces, no le prestamos atención a las infusiones y demás complementos de la alimentación porque "son naturales" y por tanto damos por hecho que no pueden producir daños. Sin embargo, como cualquier otra sustancia que entra en nuestro cuerpo, tienen sus acciones y pueden interferir con fármacos.
______
*INR: International Normalized Ratio (relación normalizada internacional): forma de estandarizar los valores del Tiempo de protrombina y seguir así el efecto del tratamiento con anticoagulantes.

Bibliografía
* Hematología, manual básico razonado. Jesús F.San Miguel.
*Probable antagonism of warfarin by green tea. Tailor JR, Wilt VM.
*Vitamin K: a practical guide to the dietary management of patients on warfarin. Booth SL, Centurelli MA

domingo, 22 de mayo de 2011

A vueltas con la donación de sangre: prácticas de riesgo

Más de una y de dos veces, he oído la típica pregunta "¿Y por qué si se me considera personal de riesgo no puedo donar? ¿Acaso no hacen controles?" así que llevaba un tiempo reflexionando esta entrada. Como he estado rotando por el departamento de Hematoterapia y además Sophie me ha pasado unos manuales, pues aquí está. (por cierto, recomiendo leer esta entrada suya como introducción al tema de la Hemodonación y Hemoterapia)
Ante todo, decir que esta entrada es pura técnica, y no voy a entrar en valoraciones personales sobre la existencia de personal de riesgo vs prácticas de riesgo.

¿No se realizan controles a la sangre antes de transfundirse?
Sí. Se realiza una serología de los principales patógenos, entre los que están el VIH, las Hepatitis B y C y la sífilis. Estas técnicas se basan en la detección de anticuerpos frente al virus (o bacteria, en el caso de la sífilis). Los anticuerpos son producidos por el cuerpo como respuesta a un organismo que consideran extraño.
Además, en el caso de que el donante tenga un especial riesgo de sufrir otras enfermedades como Malaria o Chagas (por haber vivido en zonas endémicas o ser descendiente de alguien que sí lo ha hecho) se realizaría también un screening frente a esos patógenos.

¿Y si no se han producido anticuerpos?

Dado que no siempre ha habido respuesta (ya que, para acortar, no es algo inmediato) se pasó a realizar pruebas que detectaran la presencia del patógeno. Gracias a la mejora en las técnicas de amplificación genómica, es posible encontrar y magnificar pequeños fragmentos de ADN, por lo que, aún siendo ínfima la carga viral en la sangre, si hubiera unos cuantos virus pululando en el tubo de ensayo, serían detectables.
Así, se aplican estas técnicas para determinar la presencia de virus.

¿Y si aún así no se detecta un virus?
Aunque se realizan pruebas muy sensibles y específicas, puede ocurrir que la carga viral sea tan pequeña que no pueda detectarse. Aún así, la transfusión de esa sangre podría derivar en una infección del receptor.
Por ello, se han implantado una serie de procedimientos para evitar ese mínimo riesgo de infección.
Esos procedimientos se realizan sobre el plasma (tras la donación, la sangre se divide en distintos componentes, a saber: concentrados de hematíes, plaquetas y plasma, que se podría definir como el "continente y contenido líquido" de la sangre) y se dividen en dos grandes grupos: cuarentena o inactivación.

La cuarentena consiste en mantener el plasma congelado hasta que el donante realiza su siguiente donación (por Ley, un hombre puede donar 4 veces al año, una mujer 3 y el periodo entre donaciones no puede ser menor, en ningún caso, a dos meses)
Al realizarse esa donación, la sangre se analiza según el protocolo, por lo que en el hipotético caso de que el donante se encontrase en el periodo ventana en la primera donación (es decir, no hubiera producido anticuerpos ni el virus se hubiera replicado lo suficiente) en este caso las pruebas sí saldrían positivas. Si, de lo contrario, el screening saliera negativo, el plasma procedente de la primera donación se transfundiría sin problema.

La inactivación consiste en tratar el plasma para reducir la carga viral mediante distintos procesos fisicoquímicos. Los más utilizados son la inactivación fotodinámica por azul de metileno y el método con solvente detergente.

¿Y si, habiendo realizado la cuarentena en el plasma, la siguiente donación diera resultados positivos?
En ese caso, el plasma por supuesto sería desechado, y el donante informado debidamente.
Además, otros componentes sanguíneos (plaquetas y hematíes, que tienen un periodo de conservación mucho más pequeño) sí habrían sido transfundidos. Pese a que la cantidad de plasma (que es, por así decirlo, lo que está contaminado) presente en las bolsitas que contienen las plaquetas o los glóbulos rojos es muy pequeña, los distintos receptores serían avisados para realizar las pruebas pertinentes.

Entonces ¿Si me realizan una transfusión, tengo riesgo de infectarme?
Sí. Como todo procedimiento médico, las transfusiones tienen una serie de riesgos entre los que está la infección por ciertos patógenos.
No obstante, el riesgo de infección es extremadamente bajo. En el último estudio que he podido encontrar se habla de 1 infección por VIH cada 513.000 transfusiones, 1/74.000 en el caso de la Hepatitis B y 1/149.000 si hablamos de Hepatitis C.
Se trata de un estudio que finalizó en 2002, por lo que conviene recordar que con la mejora de los procedimientos, estas cifras se reducen en al menos, la mitad.


Y después de todo esto, me gustaría recordar que una donación es un hecho altruista y así debe seguir siéndolo. Por ello, ante la sospecha de una infección por VIH, la donación no debería utilizarse como método diagnóstico, ya que aunque improbable, podría suponer un riesgo importante para el receptor de esa sangre. Aquí dejo un listado de direcciones donde se puede hacer una prueba de VIH y Hepatitis de forma gratuita y con total confidencialidad.

___
*Estimated risk of transfusion-transmitted viral infections in Spain
*REAL DECRETO 1088/2005, por el que se establecen los requisitos técnicos y condiciones mínimas de la hemodonación y de los centros y servicios de transfusión
*Manual práctico de Medicina transfusional. L Barbolla, E Contreras y M.M Pujol.

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