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jueves, 5 de febrero de 2009

Género. Sexo. Casa

Aunque he llevado un tratamiento bastante apropiado para estos casos, estoy tristona, cansada y asqueada, y eso hace que de alguna forma, trate de demostrar que estoy haciendo algo útil con mi vida para paliar los síntomas.

Leo que el Ministerio de Igualdad condena el asesinato que ha ocurrido hoy, pero que aún no precisa si se podrá aplicar la Ley de violencia de género porque no se conoce la relación entre víctima y agresor (supuestamente, ex pareja)

Y entonces pienso...¿hasta qué punto tenemos claro qué es violencia de género? Y si pregunto por violencia doméstica ¿Diríais que son sinónimos? Al fin y al cabo en los medios de comunicación se utilizan indistintamente ambos términos ¿no?

Pues no. No son sinónimos.

Violencia doméstica es toda aquella que ocurre en el hogar, independientemente de la edad o relación entre víctima y agresor. Una pelea entre hermanos es violencia doméstica. El típico caso de abuelos esclavos, también es violencia doméstica.

Sin embargo, violencia de género es toda aquella en la que se discrimina, ignora, somete y subordina a una persona, cuyo motivo es el género de la víctima. Y aquí viene otro problema.
¿Pero...género no es lo mismo que sexo?
Pues no.
Mientras que el sexo es una cuestión puramente física, al hablar de género nos referimos a las diferencias culturales y sociales que se asume van unidas al sexo de una persona. Resumiendo, nacemos con un sexo, pero aprenderemos nuestro género según nos vayamos relacionando con la sociedad que nos ha tocado.

Con esto, nos damos cuenta de que violencia de género no es sólo la que ocurre en una mujer a manos de su pareja. También lo es la ablación genital. Los infanticios porque el bebe es niña. O las violaciones. Y los ejemplos podrían seguir, porque los asesinatos, que tristemente, resultan tan mediáticos, son sólo la punta del iceberg. Y para terminar, no quiero olvidarme de decir que por supuesto, también hay violencia de género contra hombres, pero en una sociedad como la nuestra, es algo que ocurre menos frecuentemente (no quiero entrar en debates pero está claro que aunque esté cambiando, aún sigue siendo una sociedad patriarcal)

NOTA Si has llegado a este blog buscando información sobre el tema que trata este asunto, te agradecería que dejases un comentario contando si te ha sido útil. Gracias ;)

lunes, 2 de febrero de 2009

Voy a matar a Moe (wiiii)

Admito que el examen que he hecho esta tarde, teniendo en cuenta que la asignatura tiene 4.5 créditos, me daba bastante igual en comparación con otras. Que me he echado una siesta (muy larga) después de desayunar aún sabiendo que a las 5 me examinaba. Que el jueves estuve en un concierto (para ventilarme, claro)

Pero sigo sin acostumbrarme a ver un test y tener que mirar a mi alrededor para asegurarme de que esa es mi clase y no me he confundido de examen.

Está aprobado sí (ya van 2/5 fijos, pronto dejaré de dar la vara con exámenes) pero tengo un dolor de cabeza que no puedo con él.


En serio, ¿Qué les pasa a algunos profesores? ¿Creen que dando por culo van a conseguir que se les respete, a ellos y a su asignatura? Igual deberían empezar por respetarnos a nosotros...

Me encanta aprender cosas, relacionar síntomas con enfermedades, saber sus causas hasta lo más pequeño. Pero odio darme cuenta de que durante el curso aprendo y en los exámenes simplemente vomito lo que quieren que sepa (y ni de lejos lo más importante), con más o menos suerte. Vale, a todos nos pasa pero jode. Y mucho.


Menos mal que he tenido una clase bastante relajante de Pilates (que aunque no lo parezca, cansa) y dormiré como un bebe sin soñar con cosas violentas relacionadas con las profesoras de esta asignatura.

miércoles, 28 de enero de 2009

Sueño

Cada vez que son fechas de exámenes, en el telediario además de los repetidos reportajes sobre métodos para copiar, insisten en que los estudiantes nos dopamos con café y bebidas energéticas para aguantar el cansancio. Entonces yo me miro a mi misma y pienso...¡Y una mierda!

Soy hipersensible a la cafeína. Un café con leche para desayunar, me puede quitar el sueño a las 12 de la noche. Y una taza de café solo a media tarde me hace temblar, así que las bebidas energéticas en general (sí, el toro rojo, la de la llamita y demás, que no me apetece decir marcas xD) pues ni nos imaginamos.
La gente normalmente oculta lo que ha hecho por efecto del alcohol o de las drogas. Yo guardo oscuros y vergonzosos secretos relacionados con mokaccinos de medio litro. Y espero que nunca salgan de mi subconsciente, donde no deberían haber entrado.

Resumiendo: Tengo mucho sueño.

Por otra parte, estoy muy contenta porque poniendo mi nombre en Google (forma triste de pasar el tiempo lo sé xD) he descubierto que hace unos días me seleccionaron en un concurso para publicar uno de mis relatos. No fui la ganadora pero algo es algo. :D

He recordado uno de los muchos memes que tengo pendientes, ahí va:


3 cosas que nunca hice y me gustaría hacer:
-Pasar una temporada larga viajando por el mundo
-Presenciar un parto
-Montar en una de esas atracciones que son cuatro muelles enganchados a otros cuatro postes, con un arnés en medio que te colocas y saltas (no recuerdo el nombre pero me quedé con las ganas hace tiempo y no me dejaron)


3 cosas que nunca hice y que no haré:
Puff yo no soy de nunca digas nunca pero ahí va
- Practicar sexo zoofilico
-Mezclar Baileys con Coca-Cola (más que nada porque no me gusta la Coca-cola)
-Apuntarme a alguna actividad en el gimnasio de esas que el monitor te grita para que no pares

sábado, 24 de enero de 2009

Dar la luz supone aceptar la jodida certeza de que hemos crecido...

Los dos últimos conciertos a los que he ido, han sido en teatros-auditorios, lo que me hace pensar que, además de apreciar música de lo más variopinta, me estoy haciendo mayor. Supongo que ha sido solo casualidad, pero si contamos con que empiezo a ahorrar como una persona mayor, a no cortarme si hablo con Decanos/Vicedecanos etc etc o a hacer otras cosas de personas mayores como domiciliar el gimnasio en mi cuenta, parece que sí, definitivamente, me hago mayor (y la redundancia, por si alguien no lo ha pillado, es total y absolutamente intencionada).

Como tiendo a tener mecanismos de defensa contra todo, esta vez me ha tocado aferrarme al siempre útil Síndrome de Peter Pan.

No quiero crecer (I do believe in fairies, i do).

No me da miedo el futuro. No temo que me atropelle un coche, o me muera dentro de x años (aunque confieso que me ha dado reparo poner cualquier cifra, que una no es supersticiosa, pero oye...cierto es que puede traer mala suerte). Lo que me aterra, de verdad, es la incertidumbre. No tener ni puta idea de que me espera.
Como a todos supongo.

Y es que el otro día, ví los nuevos folletos de cierta academia de preparación del MIR (lejano, sí, pero siempre presente) y me dio por pensar. Al empezar la carrera, tenía claro que me esperaban unos 6 meses en Oviedo. Y ahora no sólo no sé donde querré prepararlo, si no que ni siquiera pienso en si haré el exámen o probaré cualquier otra opción.
Lo peor, es que ni siquiera me importa.
Está claro, si me aterra el futuro, mejor no pensar en él, y mantenerme con sueños inalcanzables (que no asustan, pero ayudan) y seguir pensando, como en cada temporada de exámenes (y a la fuerza, de reflexiones) que no tardará en llegar el Planeta o similar.

(I do believe in fairies. I do)




(Hace años, compré el libro, de J. M Barrie, porque la versión de Disney nunca me entusiasmó, en una edición preciosa, con unos dibujos geniales. Lo guardo como oro en paño pero he sido incapaz de leer ese final...igual que los ojos se me llenan de lágrimas cada vez que escucho esta canción)

lunes, 19 de enero de 2009

Mis vecinos tienen malas pulgas. Y yo tengo miedo

A estas alturas, asumo que mis vecinos (y eso que somos pocos) me dan un poco de miedo.

Cuando me hice el esguince cervical, mi amiga Pechitos se vino a dormir a mi casa, porque no se fiaba de que estuviera bien. Estábamos hablando (os podéis imaginar que el tono no era muy animado, que yo ya llevaba analgésicos y relajantes musculares en mi cuerpo. Vaya, que no era precisamente una fiesta, y ruido, he hecho más muchas veces).
De repente, dieron golpes en el techo (aunque yo pensé que era en la pared que comparto con la habitación de mi vecino de puerta).
Al rato, más golpes.
Y poco después, empezó a sonar el timbre. 3 de la madrugada y suena el timbre. Y luego más golpes en la puerta. Me acerqué, pero ni siquiera miré por la mirilla. Mi amiga ya tenía el móvil en la mano, por si había que llamar a la poli.
Y se empiezó a desarrollar una de las conversaciones más absurdas que he tenido en mi vida :
-Vecino: ¡Que me abras la puerta de una puta vez!
-Nebulina: ¿Qué quiere?
- Abreme la puerta te estoy diciendo
(x3)
-Si no te callas voy a llamar a la policía, porque tú no sabes con quien estás hablando. El año que viene voy a ser el presidente de la comunidad, y no vas a querer vértelas conmigo.

-Vale, llamamos a la Policía y le contamos que a las 3 de la madrugada está aporrenado mi puerta.Buenas noches

La cosa fue rara, no me lo negaréis. Encima, no sé ni su cara, porque no llegué a verlo (la luz del rellano estaba apagada) y cada vez que veo a un vecino con pinta de tener malas pulgas, me acuerdo de él.

Pues no queda ahí...hoy al llegar del gimnasio me ha pasado algo que me ha dejado flipando. Cuando iba a empezar a subir las escaleras, se abrió el ascensor. Tengo la costumbre de preguntar ¿Subes o bajas? porque en la Facultad es lo que hago casi a diario (no tenemos pulsadores de esos que puedes seleccionar que es lo que quieres hacer y solo se para el ascensor que te lleva donde quieres), así que le pregunté al hombre que me miraba fijamente desde el ascensor.

-A tí te da igual lo que yo haga. Te subes conmigo y punto. Yo subo.

Yo también subía, pero me dio mal rollo el hombre por la contestación (no, normalmente no me asusta compartir ascensor con hombres desconocidos xD) y le dije que iba al garaje (además, coincidió que tenía esa llave en la mano)

-Pues da igual, tú entras al ascensor vayas donde vayas. Yo soy una persona que no hace mal a nadie, así que lo mínimo que podías hacer es subirte conmigo. Además, no te has identificado. ¿Usted quien es? Venga, identifiquese.

Así que con todas las mejores formas que pude, le dije que me iba andando,y se fue pegando voces en el ascensor que escuché una vez en mi casa.

Ahora, llamadme gilipollas si quereis, pero me da miedo encontrármelo.
(que use el mismo color para ambos vecinos anónimos es premeditado. Sospecho que son el mismo)

domingo, 18 de enero de 2009

Concursos y exámenes

En los concursos de su país, se premia la inteligencia. En Japón, castigamos la ignorancia.

A estas alturas nada debería sorprenderme, pero básicamente veo solo series y asusta cotillear por el submundo de los concursos que recompensan la desgracia. Si dejas que grabemos tus penas, recalcando lo triste que es tu vida, te regalaremos una casa. O dinero. O a saber si un coche. Sólo tienes que darnos a cambio un poco de tu intimidad y un mucho de tu dignidad (y si tienes hijos, mejor. Eso siempre vende más).

Y me indigno. Pero luego pienso que peor son los concursos del corazón, que aquí al menos se ayuda a alguien. ¿Merece la pena que creen ese circo para ayudar a una familia? Y no he sido capaz de responderme, quizá porque en época de exámenes siempre hay muchas preguntas, y menos respuestas.

Hablando de exámenes, se empeñan en seguir robándonos tiempo cuando más lo necesitamos. Prácticas cuando queda menos de una semana para el exámen. Justifiquemos los créditos que pagasteis en vuestra matrícula. No aprendereis, pero perdereis horas.

Estoy asqueada de la Faculpuaj en general, y del sistema de educación en particular. De las partes absurdas del temario, que se dan con calzador para que parezca que algunos trabajan y al final resultan tener más peso en el exámen que lo fundamental.
No me gusta sentirme en una caza de brujas.
Necesito vacaciones ya, aunque supongan tener que estudiar más y dormir menos. Y eso preocupa un poquito. Pero solo un poquito.
Y como de momento no puedo, me conformo con estudiar con la compañía (auditiva, física tengo otras) de los míticos para estos casos. Bueno, del mítico. No sé muy bien por qué, siempre logro concentrarme con Ismael.

Sí, alguno lo habréis pensado. Ahora mismo soy más la de mi perfil que nunca. Y me gusta serlo.


domingo, 11 de enero de 2009

¿Hasta cuando?

No hay una piedra en el mundo, que valga lo que una vida




879 muertos (de los que 236, son niños)
3695 heridos

Gran parte de ellos, civiles, que además de estar privados de acceso a los bienes más esenciales como alimentos y electricidad, sufren violaciones del Derecho Internacional y de los Derechos Humanos siéndoles negada la asistencia sanitaria como parte del bloqueo que sufre Palestina.

¿Hasta cuando?

Israel afirma que tras sus últimas actuaciones defensivas, pronto se alcanzarán sus objetivos. Mientras, las madres palestinas gritan al mundo ¿Qué harías tú si tu hijo estuviera muerto de hambre, sin agua, sin colegio, sin medicinas?

¿Hasta cuando?

Y el resto, aunque los medios de comunicación no nos cuenten todo (porque no quieren, o porque el impedimento de acceder a la zona del conflicto a cualquier periodista extranjero, por su posible condición de antisionistas, no les deja hacerlo) somos conscientes de la magnitud del genocidio. Y lo dejamos pasar.

¿Hasta cuando?

Eduardo Galeano, como es un mago de las palabras, escribió hace dos años este texto (que os recomiendo leer) expresando mil veces mejor de lo que yo podría hacerlo, la repulsa por el conflicto (eufemismo por no decir guerra) árabe-israelí. Disfrutenlo, y si no lo habían hecho, reflexionen.

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