No se puede decir que la cobertura informativa de las revueltas en Túnez y Egipto fuera mala. Pero al fin y al cabo, eran una novedad muy jugosa, dejando a parte, claro, el hecho de que son países que a los españoles nos importan aunque solo sea como destino vacacional. Luego se fueron sumando otros y ahora son una especie de pack "los países árabes". A otro tema rapidito, que si no el espacio publicitario empotrado en el noticiario no tendrá hueco.
Bahrein nos importa entre poco y nada. Uno de esos paisitos (al fin y al cabo tiene solo medio millón de habitantes) perdidos por el mundo en el que ¡Oh! este fin de semana se correría el premio de Fórmula1. Quizá eso les de la atención que merecen y el apoyo que recibió Egipto para que tuviera una verdadera democracia.
Bahrein ahora mismo es una monarquía, de mayoría chiíta (70%), pero monarca suní.
Las protestas por un democracia no son nuevas aunque ahora tengan un empujón. Y a esto se suma la religión, que siempre ha sido buena excusa para justificar burradas.
El rey no es tonto. Y para igualar las cosas, decidió que llenaría su país con suníes y oye, quizá las fuerzas se equilibraran. Así que trajo hombres de Pakistán y Arabia Saudí, a los que concedió la nacionalidad. La cosa no quedó ahí, si no que esta gente, muchos mendigos en sus países de origen, consiguió también un trabajo. En el ejército.
Ese mismo ejército que ahora está en las calles, defendiendo al gobierno. Un ejército con cierta motivación religiosa, y un total desarraigo al que le importa una mierda matar a personas con las que no se sienten identificados con tal de tener el plato lleno.
Por otra parte, el conflicto se adereza con la útil duda defendida por el gobierno sobre los intereses de los chiítas (al igual que en Egipto se asustaba con los Hermanos musulmanes, porque el nuevo coco es el terrorismo islámico). Y es que el país con más chiítas del mundo es Irán por lo que se deja entender que lo llaman democracia pero quieren decir teocracia.
Que el gobierno está frenando las protestas es algo que la prensa sí nos está contando. Las consecuencias, no.
Y quizá sea normal que se informe poco sobre esto, quizá no haya interés general por el tema.
Pero se me parte el alma cuando hablo con una buena amiga y me cuenta lo aterrorizados que están. El pánico a salir a la calle, que tiene que vencer porque no puede dejar de ir al hospital, ya que solo hay uno público en todo el país y los heridos necesitan atención.
O que una de las víctimas mortales, a las que se disparó debido a su gran peligrosidad mientras dormían en el campamento organizado en su propia Plaza de la Liberación era una niña de 9 años.
Alguien me decía hace un rato que el mundo tal y como lo conocemos está a punto de cambiar. Pero parece que todo da igual aunque para ellos la esperanza sea "el mundo"
They already killed enough to turn the world eyes to us me decía mi amiga. No estoy segura de que tengamos ganas de mirar...


