domingo, 26 de agosto de 2012
Entonces... ¿No te ha gustado India?
He estado en bastantes fregaos desde que acabé los exámenes pero lo último de todo, como los que me seguís por Twitter ya saben, ha sido ir a India (así, de repente).
Y...¿Qué decir de India?
Yo siempre había querido ir a India. Es uno de esos países que me atrae sin motivo concreto y que por unas cosas u otras siempre había estado muy cerca. De hecho, hace un tiempo casi-casi fui, pero al final no. Siempre he pensado que las cosas ocurren o no por alguna razón y esta no iba a ser menos.
El caso es que un país idílico idílico... no es. Ya había leído que es un país duro, complicado cuando es tu primera visita. Y coincido.
No me parece justo mirar un país con ojos de occidental, pero hay cosas que ni tolero, ni toleraré nunca. No me refiero a que funcionen con otro ritmo y todo llegue tarde.
No es la sensación de ser una cartera con patas a la que exprimir cada rupia, que puedo entender (Si la gente pasa hambre, ¿No es aceptable que busquen más?) al fin y al cabo eso son trucos que casi no llegan a la categoría de timo. Que si No vayas a ese hotel que es muy malo, vete al de mi primo o Te arranco la maleta de las manos unos cuantos metros para que luego me des una propina... todo eso es incluso inocente y no me sorprende porque no es el primer país en el que lo veo) Es una sensación brutal, que te hace estar con los ojos abiertos en cada momento y al final no te deja disfrutar de la experiencia pero señores...sabíamos a donde íbamos. Y no generalizo, imagino, quiero pensar que en las zonas no tan turísticas el viajero se siente más cómodo pero al fin y al cabo este es mi blog y en él cuento mi experiencia.
Pero no, eso no es lo que menos me ha gustado.
No sé de qué me sorprendo en un país en el que existe una suerte de ciudad de viudas, donde vas a morir cuando, una vez parida y explotada como ama de casa ya no puedes dar más a la sociedad. No sé de qué me sorprendo si India es uno de los países con mayor venta de órganos. Pero el hecho es que allí la vida parece no valer mucho. Y si eres mujer, o niño...ya sí que estás jodido. De hecho, si eres bebé tu vida tiene un precio: la que un turista quiera poner. Y aunque mujeres no me intentaron vender, no creo que funcione muy distinto con ellas.
Y sí, a mí, obtusa occidental me horrorizó comprender que me intentaban vender a un niño. Y a una niña después. Me horrorizó pensar que al fin y al cabo, el futuro que les espera no es muy esperanzador cuando ves cada estación o calle sembrada de cuerpecitos cuando se pone el sol. Pensar que si lo intentan es porque alguna vez ha funcionado.
No digo que India no sea un país precioso (ya habrá más post con el turismo), que no tengan una cultura que atrae... pero todo esto te deja con mal sabor de boca.
miércoles, 18 de julio de 2012
El postre medicina. Y sin repago
sábado, 16 de junio de 2012
Tú no eres bipolar, eres gilipollas
Y sinceramente, estoy segura de que la mayoría de la gente no tiene ni idea de lo que es ser bipolar.
El trastorno bipolar es un trastorno del estado de ánimo. Supone, así a grandes rasgos, la alternancia de periodos de depresión mayor y de manía (que para que nos entendamos, es como un estado de alegría brutal, en el que las personas que la sufren están llenos de energía y creatividad) con épocas de normalidad emocional-anímica.
Luego, como prácticamente en todo, hay distintos tipos de trastorno bipolar según la frecuencia y seriedad de los ciclos pero tampoco es cuestión de dar una clase de Psiquiatría.
Pero resumiendo, es una patología y en la mayor parte de los casos necesita tratamiento para que las personas que lo sufren puedan llevar una vida normal.
El caso es que cambiar de estado de ánimo de un día para otro no es ser bipolar. Igual que no lo es cambiar con frecuencia de opinión. Y desde luego, querer a alguien un día y odiarle otro no, definitivamente no es ser bipolar.
Así que la próxima vez que quieras sentirte especial no sé, quizá podrías hacer algo especial en lugar de ser un puto borrego más que dice ser bipolar.
miércoles, 13 de junio de 2012
La #pelidemierda
Mañana tengo un examen de Psiquiatría así que debería estar durmiendo. Pero no me duermo. Así que he preferido ponerme a repasar cosas sobre una película y ya de paso os lo cuento.
Resulta que para Psiquiatría nos han mandado ver un par de películas. Normalmente lo dejaría para el verano pero conociendo al profesor, igual pone alguna pregunta sobre el color de pelo de algún personaje secundario.
A mí solo con el argumento me parecía mala pero cuando ya consulté Filmaffinity lo confirmé. Se llama Chloé y tiene un 5.6. A ver, no es que yo sea la persona más exigente del mundo, pero no veo películas con menos de un 6 de puntuación. Never. Eso es algo que un profesor debería tener en cuenta y respetar. Bueno, ví los Pitufos, pero porque salía Nueva York y NPH. La excepción que confirma la regla. O algo.
Como a mí me gusta compartir las cosas, voy a contárosla y con bien de SPOILERs porque tampoco creo que muchos vayáis a perder el tiempo con ello.
Chloé es la típica película tipo trío sentimental. Ginecóloga tiene marido, ginecóloga sospecha que marido es infiel, y ginecóloga decide contratar a una guapa prostituta para que seduzca a su marido. Lo normal.
La película nos la recomendaron en la clase de trastornos de la sexualidad, para que descubriéramos otras formas de explorarla y blablabla (es curioso como en mis apuntes de Psiquiatría hay varios blablablá por página oigan. Todo un misterio)
Cierro el inciso, volvamos a donde estábamos. Sí, a la prostituta intentando seducir al marido.
La chica mona queda de vez en cuando con la ginecóloga para irle contando los avances. Que si lo ha conocido, que si se han enrollado y que prevee que se lo va a tirar (serología mediante, eso sí, porque recordemos que la suspicaz esposa además de suspicaz es médico y eso lo llevamos en la sangre).
El caso es que a la señora esposa le pone que su marido le ponga los cuernos y se lo cuenten y al final, entre unas cosas y otras se acaba acostando con Amanda Seyfield, que no vamos a negarlo, es muy mona.
Las cosas se empiezan a torcer bastante, la chiquilla se empieza a desequilibrar y la señora suspicaz se da cuenta de lo mucho que quiere a su marido. Ah! y también se da cuenta de un pequeño detalle sin importancia: nada de lo que la supuesta prostituta le había contado es cierto.
En un inesperado pero no por ello sorprendente y/o lógico giro de acontecimientos, la chica rubia se acuesta también con el hijo de la pareja. Familia que folla unida permanece unida debió pensar.
Luego se cae por la ventana, se muere y todos felices, menos ella, que está muerta.
Y así es como perdí 99 minutos de mi vida.
miércoles, 23 de mayo de 2012
Wertoma
Nos encontramos ante una entidad patológica de reciente aparición que produce ansiedad, pérdida de peso, depresión, insomnio...
Epidemiología
Es complicado estimar una tasa de afectación en la población ya que aumenta cada día.
Prevalencia similar en hombres y mujeres, con tendencia a mayor presencia en individuos con ingresos medios-bajos.
Podemos pues, inferir que un bajo nivel de renta supone factor de riesgo, no obstante, la distribución dentro de este rango poblacional es heterogénea.
Existen asímismo factores protectores, a destacar elevado aislamiento de la realidad social así como la posesión de testículos cuboideos.
Etiología
Si bien dada su rápida expansión se podría sospechar un origen infeccioso de la enfermedad, nos encontramos ante una entidad de origen tóxico. Los cambios tomados en el ámbito de la educación generan el Wertoma en la ciudadanía expuesta a sus efectos.
Diagnóstico
Principalmente por la Clínica: Ansiedad, pérdida de peso, insomnio, angustia, dificultad para la concentración, labilidad emocional...
Diagnóstico diferencial
- AMatoma: entidad íntimamente relacionada con el Wertoma, con mismos síntomas pero no obstante, distinta etiología
Tratamiento
Dada la naturaleza invasiva y con tendencia a metastatizar del agente causal primario, lo conveniente sería su extirpación. En caso de que la cura radical no sea posible, recomendar tratamientos paliativos:
- Emigración
- Tratamiento higiénico dietético
domingo, 20 de mayo de 2012
Philadelphia
Llegué a la estación de trenes, en la calle 30th, que es una de las cosas buenas que tiene ir con Bolt bus a Philadelphia desde Nueva York, porque está muy bien comunicada. Desde allí, tomando la línea azul no se tarda apenas nada en llegar al caso histórico (en la calle5).
El metro de Philadelphia es raro. No compras un billete, si no un token. La máquina te da una ficha y con esa ficha accedes al suburbano. Sí, realmente es lo mismo que si fuera un billete, pero los tokens siempre han molado.
Junto al Ayuntamiento está la Logia
Bueno, como os decía, llegamos al centro histórico en nada de tiempo. En no muchos metros hay un auténtico museo de la historia de Estados Unidos, todo juntico.
- El museo de la Campana de la Libertad (sí, la que Barney de HIMYM chupa).

- El Carpenters Hall, el que aparece en los billetes: allí, por poco más de un dólar puedes asistir a una charla sobre la historia de Estados Unidos. Para alguien como yo que (admito) no tiene mucha idea, fue lo más parecido a estar dentro de un capítulo de los Simpson sobre Jebediah Springfield que os podéis imaginar (o no os lo parece por esa foto??) Para quien sepa inglés es interesante, pero si no se tiene buen manejo resulta muy complicado, porque los vountarios hablan rápido (mi sensación fue que el turismo mayoritario de la ciudad es interno y patriótico). La sala donde se reunían los colonos se conserva, dicen, como en aquella época (que luego lo piensas y tampoco es que sea algo tan lejano...). Hay una copia de la Declaración de la Independencia, cuyo borrador se presentó en uno de los congresos que los padres fundadores hacían allí... pero si se firmó allí (o incluso si fue un 4 de Julio) es algo que no tienen claro ni ellos mismos.
- Casa del Presidente: como lo anterior, está dentro del centro de interpretación histórico (junto a la sala de la Campana de la Libertad). Está dedicada a la paradoja de que se creyeran (ejem, fuera, respecto a Inglaterra) un país libre, y en cambio, el mismo presidente tuviera a su servicio varios esclavos.
Ya fuera de ese recinto pero cerca, también hay cosillas históricas interesantes:
- Casa de Betsy Ross: Betsy fue la diseñadora de la primera bandera de Estados Unidos, con sus barras rojas y blancas y 13 estrellas de 5 puntas (una por cada colonia) como la que veis en la foto. En esto también hay controversia y hay quien dice que la diseñeran Washington y otros señores pero qué queréis? me parece más creíble que lo hiciera una costurera...
- Casa de Benjamin Franklin: en realidad no es la casa, si no lo que llaman estructura fantasma, es decir, una réplica en la que solo se mantienen las estructuras que se dibujarían en un plano en 3 dimensiones. En el suelo de las distintas habitaciones hay plaquitas que las identifican y dan información sobre la vida en esa época. También se puede atravesar el túnel que Franklin recorría cada día para ir a trabajar a la oficina de Correos. El bueno de Ben no fue presidente, si no uno de los fundadores de Estados Unidos y nos dio la frase Beer is living proof that God love us and wants us to be happy. En el centro de interpretación lo recuedan con tazas, jarras y camisetas. Por cierto, se puede reservar un desayuno con Benjamin Franklin (están locos estos usamericanos...lo sé. Pero como véis en todo el post, es un poco el rollo de esta parte de la ciudad, mucho patriotismo)
- Christ church y su cementerio: De piedra rojiza, como toda la zona histórica histórica, era la iglesia a la que iba la gente guay en la época de la Independencia. Allí está enterrado Franklin y durante mucho tiempo era tradición ir a mostrarle respeto a la tumba, dejando un penique, porque fue él quien dijo A penny saved is a penny earned.
Después de tanta historia, tocó rehidratarse y comer algo, un Philly CheeseSteak Sanwich, que viene siendo un pepito de ternera. Aprovechando que he abierto un blog de recetas, ya os contaré esta (que tampoco tiene mucha ciencia)
Después nos acercamos a la zona del City Hall (ayuntamiento), que es más reciente.
Allí está la Logia Masónica del estado de Pensilvania. No es porque a mí los canteros (perdón, masones) siempre me hayan llamado la atención, pero es que el edificio (del cual en la foto solo se ve una pequeña parte) impresiona. Se puede visitar, así que aquí os dejo las horas de los tours guiados.
Detrás hay una plaza genial. En realidad la idea es muy simple, pero a mí me encantó. Parece la sala de juegos de un niño gigante. Piezas de ajedrez, dominó, Monopoly...tiradas aleatoriamente.
Lo último que vi antes de salir pitando haci
a la estación fue Logan Square, una plaza-parque escondido estre rascacielos, con una fuente llena de gente bañándose (y es que el calor de agosto apretaba) y una de las famosas estatuas de LOVE, que podéis ver aquí con el Ayuntamiento al fondo.
Nos os voy a engañar... yo a Philadelphia fui porque me quedaba a mitad de camino hasta la capital y así no me pegaba el palizón en el autobús, pero teniendo tiempo (y manteniendo presentes algunas peculiaridades), merece la pena visitarla. Lo que os cuento es lo más representativo, pero no está de más dar un paseo por el Old Town aprovechando que es una ciudad asequible y ver la casa de Allan Poe o las construcciones coloniales de ladrillo rojo que todavía quedan en pie.
Además, en el College of Phisicians de Philadelphia está el Mütter Museum, un museo de modelos de cera, especímenes de anatomía patológica, material quirúrgico/médico histórico y rarezas varias (como un colon humano con 40 libras de heces, que son como 18 kilos) que a mí me quedó pendiente para otra visita.
sábado, 5 de mayo de 2012
9 de Mayo, Paseo del Prado. Madrid
Y si no, no hubieras enfermado, o haber nacido con dinero y salud (ya lo del amor lo dejamos para la canción, que lo que menos podemos tener en estas fechas son excesos).

Yo no estoy dispuesta a quedarme callada ante estas reformas que van a recortar la salud de todos. El día 9 de mayo a las 7 de la tarde habrá una concentración en el Paseo del Prado, frente al Ministerio de Sanidad. Porque una sanidad pública, sostenible y de calidad es posible. Porque hay alternativas. Porque seamos sanitarios o no, estos tijeretazos nos afectan a todos porque lo que si somos es pacientes. Por todo eso, allí nos vemos.