
Una de las ventajas de tener tiempo es que por fin puedo ver las películas que tengo acumuladas. La primera de la lista:
Flor del desierto.
Flor del desierto cuenta la historia de Waris Dirie, una chica somalí que cuando iba a ser forzada a pasar por un matrimonio concertado con un hombre mucho mayor se fugó de casa. Tras llegar a la capital de Somalia, fue enviada a la embajada del país en Londres, donde permaneció muchos años sin saber escribir, leer ni tan siquiera hablar lo más mínimo de inglés. Pero la guerra civil explotó en Somalia, el embajador huyó...y ella se vio en la calle. Comenzó a trabajar limpiando una hamburguesería y un fotógrafo famoso la descubrió, llegando a ser en poco tiempo una modelo muy cotizada. ¿La diferencia de otras muchas historias? Cuando Waris tenía 5 años fue mutilada, y siendo famosa se convirtió en una de las voces más fuertes en contra de la Mutilación Genital Femenina, llegando a ser embajadora de la ONU.La ablación de clítoris a
veces se equipara con la circuncisión masculina, y nada más lejos de la realidad. Mientras que en la circuncisión se extirpa el prepucio, causando (si se realiza en las condiciones higiénico-sanitarias adecuadas) pocas consecuencias negativas, normalmente una ligera pérdida de sensibilidad e incluso cierta protección frente algunas ETSs, en la MGF, como su propio nombre indica, se mutila totalmente a las mujeres, privándolas de toda posibilidad de sentir placer.

La MGF tiene
distintos grados, como se ven en la foto de la izquierda:
1.Extirpación del prepucio del clítoris y en la mayoría de las ocasiones, el clítoris.
2.Eliminación del clítoris y de los labios menores, conservando los mayores.
Estas dos primeras prácticas suponen un 80% de las mutilaciones, que se calculan en torno a 135 millones de mujeres en todo el mundo.
-Existen también prácticas minoritarias como quemar el tejido con ácido, clavar agujas en los genitales y un largo etcétera
3.Sin embargo, la conocida como
infibulación o circuncisión faraónica es la más severa. Consiste en la extirpación del clítoris, labios menores y labios mayores, cosiendo el tejido restante y dejando un orificio del tamaño de la cabeza de una cerilla para que la mujer pueda orinar y menstruar.
Al casarse, su marido podrá abrir el orificio con una cuchilla para mantener relaciones sexuales con su esposa (desinfibulación), asegurándose así de que es pura. Después será cosida (reinfibulación) al igual que ocurre tras el parto.
La circuncisión faraónica se realiza en el cuerno de África y países vecinos, así como en Egipto y Sudán.
Las
consecuencias de una ablación son diversas y terribles y por ello se trata de una forma de
violencia de género y también de un auténtico problema de salud pública. No sólo la
privación total de placer por parte de la mujer y los problemas psicológicos que esto conlleva, si no también infecciones y hemorragias derivadas de las pésimas condiciones sanitarias en las que se realiza (con cuchillas reutilizadas y oxidadas, trozos de cristal) que pueden llevar a la
muerte.
A medio-largo plazo, son frecuentes i
nfecciones por la orina y sangre acumuladas, y también grandes
dolores a la hora de mantener relaciones sexuales y graves problemas durante el parto.
Aunque existen cirugías reconstructivas de clítoris para solucionar las ablaciones más
simples (pongo cursiva porque es la única palabra que encuentro para describirlo) con un porcentaje de éxito bastante alto para recobrar la sensibilidad, en los casos de infibulación, lo único que se puede hacer es agrandar el orificio para aliviar los dolores y complicaciones que sufre la mujer.
La MGF
tiene su origen en Egipto y Sudan hace unos 4000 años, y a partir de ahí se extendió por África (aunque no se practica únicamente en este continente, si no también en Europa, y en América, concretamente en algunas tribus de Colombia). Aunque se tiende a relacionar MGF con Islam, lo cierto es que se trata de una práctica preislámica y además
prohibida por la religión de Mahoma. No en vano, las mujeres que la realizan son consideradas intocables para los musulmanes.
Los motivos para practicar MGF son diversos: sociales-culturales (para asegurar que la mujer llega vírgen al matrimonio y no es infiel), higiénicos (porque los genitales huelen mal), estéticos (porque son voluminosos) y más absurdeces ilógicas.
La MGF está
considerada un delito un numerosos países, tanto Africanos como Europeos. En España existe un
protocolo para su prevención que se lleva a cabo desde centros de salud y organismos sociales, ya que se ha comprobado el alto riesgo de sufrir mutilación que tienen niñas inmigrantes, que en muchas ocasiones viajan a sus países de origen, donde la práctica es realizada bajo cuerda.
Flor del desierto merece la pena (aún con los fragmentos en somalí sin subtítulos en la versión que yo descargué) para descubrir lo que supone este horror para una mujer con cara, más allá de los números. Una mujer con derecho a vivir, a triunfar, a ser feliz...derechos que le intentaron arrancar.